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AmantesDeVinos

Tempranillo, variedad de uva con origen español

El tempranillo es una variedad de uva tinta de origen español que se considera autóctona de Rioja. Siendo la más utilizada en esta zona, ocupa una superficie de cultivo cercana a las 30.000 hectáreas. Su nombre proviene del vocablo temprano y es su diminutivo, ya que ésta variedad de uvas madura varias semanas antes que sus pares cultivadas en España.

Tempranillo es una uva de piel gruesa que crece con mayor vigor en altitudes altas. En este tipo de lugares el aire es más bien seco y la evapotranspiración es elevada, lo cual favorece el desarrollo de la uva. No obstante puede tolerar también climas algo templados. Hay quienes sostienen que para obtener un máximo de elegancia y acidez es necesario que la vid sea cultivada en un clima fresco. Al mismo tiempo, si queremos obtener un mayor contenido de azúcar y color, debemos apostar por un clima un tanto más caluroso y con cierto nivel de humedad. España, es el lugar insignia dónde se cultiva el tempranillo, dado que estos dos opuestos se dan con normalidad y el clima promueve la gestación de una uva más completa que en otras latitudes.

En esta región del mundo, los racimos de uva tempranillo son largos y estrechos, con bayas esféricas de color negro azulado que contienen hollejo grueso y una pulpa muy carnosa. Conocida en toda España como la uva noble, es utilizada para producir vinos con mucho cuerpo.

Al mismo tiempo, el tempranillo es un vino que ha ganado reconocimiento mundial y por tal motivo, desde hace unos 100 años comenzó a cultivarse también en México, Nueva Zelanda, América del Sur (mayormente en Argentina), Estados Unidos, Sudáfrica, Australia y Canadá.

Siendo un vino color rojo rubí, con aroma particular, el tempranillo también ha cobrado renombre al interior de la propia España, ya que paulatinamente se ha ido extendiendo de un tiempo a esta parte la superficie en la que se producen los racimos de la uva tempranillo.

El aroma primario posee una buena concentración de frutas rojas maduras siendo portador al mismo tiempo de un leve olor a pasto recién cortado, tabaco, café y cacao. Esta mezcla justa hace que el tempranillo sea un vino no sólo de gusto, sino de aroma particular. Algunos enólogos afirman que el mismo es inconfundible.

Al ser un vino de buena estructura, puede pasar por el proceso de añejado logrando intensidad, transformándose al mismo tiempo en una bebida mucho más envolvente que en su etapa joven.

Por sus características de vino noble, el tempranillo puede ser utilizado para acompañar un compendio amplio de comidas, entre las que se destacan las pastas con salsas livianas, carnes asadas en cualquiera de sus cortes, algunos pescados de río, todo tipo de embutidos y determinadas variedades de quesos suaves.

Para un mejor disfrute y acompañado de cualquiera de las comidas mencionadas anteriormente, un vino fino tempranillo debe ser consumido en una temperatura que ronda entre 14º y 16º.