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AmantesDeVinos

Un antiguo ritual con Champagne

Existe un antiguo ritual donde el champagne se convierte en el protagonista, una tradición de origen pagano que se remonta a la mitología griega.

El ritual es conocido y practicado por distintas culturas y se realiza para bautizar los barcos antes de su salida al mar. Ritual cargado de superstición que depara una buena navegación si se realiza y los peores augurios si se omite.

Este ritual es una referencia concreta del carácter supersticioso de los marineros y de su mundo, lleno de supercherías que contienen los temores propios de quienes se sienten diminutos en medio de un inmenso y poderoso mar.

Si bien en la actualidad el ritual de bautismo requiere de una botella de champagne, antiguamente lo que se estrellaba contra el casco del barco solía ser una persona o un animal.

Por horroroso que nos resulte, eso cuenta la historia. El ritual de bautismo de un barco se constituía como una ofrenda a los dioses del mar. Por este motivo, personas eran sacrificadas para lograr su benevolencia que resultaba en un viaje seguro a destino.

Otra historia, aún más sangrienta, cuenta que los vikingos tenían un ritual en el que el barco ingresaba al mar a medida que aplastaba los cuerpos de sus enemigos. Esto generaba que la proa se tiña de color rojo debido a la sangre. Se cree que este ritual tiene relación con el ritual que se lleva a cabo para bautizar a un barco de guerra. En este caso se estrella una botella de vino tinto contra la proa del barco.

En el caso de los griegos la costumbre era ofrendar ánforas cargadas con vino a Poseidón, el dios del mar. Esta tradición fue tomada por los romanos quienes vertían el vino contenido en una copa de algún metal precioso al mar, como ofrenda a los dioses y seguidamente arrojaban la copa al mar.

En Inglaterra, en la época en que los Tudor reinaban, se acostumbraba a derramar vino en la cubierta del barco y brindar proclamando la salud del rey. Al finalizar este acto la copa era arrojada al mar.

Actualmente, lejos de tanta superstición y sacrificios humanos, el bautismo de un barco se realiza estrellando una botella de champagne contra el casco del barco. Por otra parte, se acostumbra que una mujer de gran belleza, en ocasiones joven, sea la encargada de realizar el ritual. Esto se debe a que se asocian las virtudes de la mujer con las características del barco.

Según datos históricos esta costumbre, más civilizada, se realizó por primera vez en el año 1610 en Inglaterra contra la proa del Princess Royal.

En España la costumbre de bautizar los barcos estrellando una botella de champagne contra su proa, llegó en el siglo XIX. A esta tradición le sumaron la intervención de un sacerdote que prodigaba una oración y rociaba con agua bendita la proa del barco.

Un dato de color nos cuenta que durante el gobierno franquista, el general ordenó suplantar la botella de champagne por una de Jerez u otro vino de producción nacional.

Y para seguir sumando supersticiones también existe un día ideal para realizar la botadura de un barco al mar, el día elegido es el miércoles.

Pero no podemos culparlos sino reconocer su valentía porque en otras épocas donde la tecnología era otra, era una verdadera hazaña verse inmerso en los caminos del mar. Y después de todo, sólo las creencias permiten a las personas vencer sus miedos y afrontar lo elegido.