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AmantesDeVinos

¿Tomamos un vinito caliente?

receta de vino caliente

La costumbre de beber vino caliente tiene cientos y cientos de años, y se dice que es originaria de Europa (lo consumían franceses, italianos, suizos y españoles), cuyos inviernos crudos bajo cero y con nieve, invitaban a preparar el tinto con especias y caliente, para mantener la temperatura y tratar además los estados gripales.

La receta no es muy compleja, y solo deben respetarse las temperaturas y cantidades. Se trata siempre de elegir como base un buen vino tinto con cuerpo y color intensos, ya sea syrah, malbec o cabernet sauvignon, los que gracias a su alto contenido en taninos funcionan como potentes antivirales cuando se los calienta.

Las proporciones de la receta original son: 300 cm3 de un buen vino tinto. 1o 2 cucharadas de miel o azúcar (a gusto del consumidor). 2 o 3 gajos de limón o naranja con su cáscara, triturados. Y en cantidades cuidadosamente calculadas, (una pisca de cada uno), las siguientes especias: anís estrellado, pimienta, canela, y quienes gusten jengibre.

Todos los ingredientes se llevan juntos en una olla, a fuego suave hasta que el vino rompa el primer hervor (aproximadamente 70º C). Con la ayuda de un termómetro se controla que descienda hasta los 40º C para colarlo y poder beberlo.

Los que saben, abuelos y viejos tíos que transmitieron la receta, recomiendan tomar una taza de unos 200cm3. Y si se le suministra a algún enfermo con gripe, que luego guarde reposo en cama.

Esta tradicional y fácil receta de vino caliente, no solo es un poderoso antiviral, sino un delicioso postre para las frías noches de invierno.