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AmantesDeVinos

Los vinos de Andorra: vinos celestiales

El pequeño principado de  Andorra, situado en pleno territorio de los Pirineos, sorprende a la industria vitivinícola con sus cada vez más numerosas producciones de vinos en las alturas. A pesar de su clima mediterráneo de alta montaña, mayormente seco y frío, los productores del área en cuestión desafiaron los impedimentos  orográficos y climatológicos logrando bebidas de gran calidad.

Históricamente Andorra se dedicó a la producción de ganado y a una modesta agricultura: predominantemente de tabaco, siendo la principal fuente de ingresos desde hace más de 60 años  el turismo, los hoteles de Andorra y sus increíbles propuestas para los visitantes llegados desde España y Francia, quienes lo toman como un destino obligado.

En el año 2006, Casa Beal, una bodega andorrana, innova con un nuevo método para proteger los cultivos de vides, y cosecha la materia prima a 1000 metros sobre el nivel del mar, en lo alto de Los Pirineos. Este exótico vino, el primero de alta montaña, se bautizó como Cim del Cel, en honor a su origen y contexto.

Actualmente, ya casi cerca de que cumpla 10 años el Cim del Cel, impulsadas por el gobierno andorrano son más de 5 las bodegas que implementan el sistema de producción de vides en las alturas, cuyos cultivos oscilan entre los 900 a 1200 metros sobre el nivel del mar.

Así es, queridos amantes de los vinos, como nace este exótico elixir, y como el hombre con su inteligencia y tenacidad logra sacar lo mejor de la naturaleza en el terreno y bajo las condiciones climáticas  que sea.