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AmantesDeVinos

Múltiples historias sobre el origen del vino

Suelen escucharse numerosas historias sobre el origen del vino, la mayoría de ellas nos remontan a historias míticas que transcurren en distintos países como Grecia, Roma, Persia o Egipto. Estas historias tienen en común la participación de dioses, monarcas y un pueblo que obedece.

 

¿Qué es lo que genera tantas historias sobre el origen del vino?

Lo que genera las diversas historias que se escuchan sobre el origen del vino se relaciona con que las vides se dan de manera generosa en diversos tipos de suelos, esto ha hecho posible que las vides den sus frutos en lugares distantes del mundo generando así en cada región una historia que refleja las creencias del lugar.

Entre tantas historias sobre el inicio del vino encontramos una versión que tiene de escenario a Egipto. Esta historia nos cuenta que en esa región el vino fue dado a conocer por Osiris, el Dios del Sol. Este Dios fue quien le enseñó al faraón el cultivo de la vid y éste le transmitió a sus súbditos la manera de convertir las uvas en vino. Por otra parte, se cuenta que Isis la diosa de la agricultura y esposa de Osiris era la encargada de velar por los cultivos y cuidaba el producto de las vides durante todo el proceso de vinificación.

Dentro de las historias que pueden denominarse históricas se encuentra aquella que nos cuenta sobre el papel de los romanos en la divulgación de la elaboración del vino. Se dice que los romanos tenían por costumbre cultivar vides en cada uno de los lugares adonde llegaban y lograban dominar. Así con el paso del tiempo la costumbre del cultivo de vides y la posterior elaboración de vino quedó como tradición en distintas zonas.

Dionisio
Dionisio

Luego de la caída del Imperio Romano, los encargados de continuar con la tradición del cultivo y elaboración del vino en Europa fueron los monjes cristianos. Éstos se dedicaron a perfeccionar los métodos de elaboración, es por esto que en la actualidad las zonas de donde provienen los mejores vinos están relacionados con pueblos donde existían o aún existen monasterios.

Y si seguimos por el camino del cristianismo, la historia nos cuenta que fue Noé la primera persona que descubrió las vides, las cultivó y posteriormente elaboró el vino. Y, como es de conocimiento general, el vino se usa en el ritual cristiano acompañando la ostia o el pan, según la corriente religiosa.

En la Edad Media las zonas de mayor auge vitivinícola fueron Italia, Francia y España. Y entre las ciudades donde se producía el vino, Burdeos se catalogaba como una de las de mayor perfeccionamiento en la producción. En dicha ciudad se perfeccionaron los vinos Grand Cru ya en el siglo XVIII. Grand Cru hace referencia a vinos de alta calidad, en los que se conjuga un buen terroir, un buen cepaje y producción.

En el caso de Argentina, hay dos historias que hacen referencia al origen de la vitivinicultura, una donde se dice que las distintas variedades de uva llegaron de la mano de los inmigrantes. Otros nombran a Sarmiento como quien ingresó e impulsó el cultivo de vides en el país con su proyecto vitivinícola.
Podríamos decir que el vino tiene distintos orígenes y relatos míticos o no, los mejores vinos son los que conjugan tradición y nuevos métodos en su manera de producción.