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AmantesDeVinos

El vino y su origen en el país

Actualmente, el vino está presente en las reuniones y en la mesa de cada día. Son muchas las tradiciones y los rituales que se practican proponiendo al vino como punto principal de atención, catas de vino, ferias sobre la elaboración vitivinícola, presentaciones de bodegas, degustaciones y demás.

Tal es así, que creemos que el vino ha estado presente desde siempre y que los cepajes han sido parte de esta tierra desde un principio. Pero ¿no se han preguntado cómo ha llegado el vino a nuestro país? o ¿si las cepas estaban aquí o fueron traídas desde otro lugar?

Mucho se dice sobre esto, como sucede con todo, se han elaborado diversas historias que benefician un origen u otro. Sólo podemos confiar realmente en las que puedan presentarnos ciertos documentos históricos que acrediten su veracidad. Pero luego de tanto tiempo, y en función de adornar lo que se relata, sólo podemos adherir a lo que a nuestro juicio sea más interesante.

Algunos sostienen que la elaboración del vino comenzó en Argentina, precisamente en Mendoza a finales del siglo XIX, de la mano de Sarmiento y de Pouget, un ingeniero agrónomo francés nacido en el año 1821.

Se cuenta que Pouget conoció a Sarmiento, durante su exilio en Chile y entablaron una amistad. En el año 1852 Sarmiento decide darle lugar al desarrollo vitivinícola en Mendoza y, para  esto, contrata a Pouget. El ingeniero se encargó de hacer llegar al país cepajes de origen europeo que no existían en la zona. Él fue quien introdujo en el país los cepajes: Cabernet Sauvignon, Pinot Noir y el Malbec.

Pouget es muy reconocido en el mundo del vino debido a que gracias, en parte a su trabajo, se desarrollaron en el país las distintas variedades que hoy conocemos. Tanto es así, que el Malbec, es una de las variedades de mayor producción.

Este personaje tiene su reconocimiento desde al año 2011, precisamente en el mes de Abril, con la celebración de un homenaje en su nombre y de la vid de mayor auge en el país, el Malbec.

Otros, cuentan que la producción de vino comenzó en realidad a finales del siglo XVI en Mendoza, alrededor del año 1561, conjuntamente con su fundación.

Se dice que un tal Juan de Puebla junto al sargento Mayor Francisco Álvarez de Toledo, comenzaron las primeras plantaciones de vides y elaboraron los primeros vinos. Asimismo, esta otra historia  resalta el rol que la iglesia tuvo en el desarrollo vitivinícola de Argentina. Ya que las distintas órdenes religiosas de la región de Cuyo, las cuales poseían plantaciones de uvas, se encargaban de realizar vinos con el fruto de sus vides.

Y, la otra historia que queda por contar refuta la versión que ubica a Pouget como el encargado de introducir las diversas variedades en el país. Esta versión, sostiene que los distintos cepajes llegaron al país de la mano de los inmigrantes españoles, italianos y franceses que traían consigo las semillas.

Aunque, desde este momento en la historia no podamos precisar el origen real de la elaboración del vino en la Argentina, si podemos suponer algo en relación a esto. Probablemente, todos los integrantes de las distintas historias que se escuchan han aportado su grano de arena al desarrollo vitivinícola de la época. Y todas han contribuido de alguna u otra forma, a lo que hoy es la producción de vinos en el país.