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AmantesDeVinos

Baco y el origen del vino

historia del dios baco

Aquí les traigo una breve reseña del origen del vino y la deidad que se corresponde con el mismo en Grecia y, asimismo, como se lo conoció en Roma. De alguna manera busco inspirarlos para tener un motivo más que los invite a degustar las diversas variedades de vino que encontramos a nuestra disposición. A su vez, un motivo que los impulse a investigar y elaborar preparaciones que combinen con los distintos vinos que escojan para tal celebración. Y, de esta manera, colaborar en emprender un viaje donde los sentidos se llevan la mejor parte.

Desde la mitología griega y aún desde la religión cristiana, el vino ha estado presente en la historia de la humanidad como el elixir de los dioses o como una bebida de características transmutativas, dando lugar a festines y celebraciones religiosas.

El Dios del vino ha dado lugar a diversas celebraciones religiosas en Grecia y Roma. Se lo denomina Baco, según la mitología griega, y Dionisio según los romanos. La mitología nos cuenta que este Dios descubre los secretos de la viticultura y el vino en el monte de Nysa, cuando estaba refugiado de los poderes de Hera, que lo buscaba para infringirle castigos.

Hay miles de historias tejidas alrededor de este personaje mitológico que se representaba acompañado de ninfas, ménades y sátiros. En sus historias se cuenta que el Dios junto a su séquito celebraban el origen del vino y los integrantes de éste tenían como deber copular con el fin de perpetuar la naturaleza.

Estas historias mitológicas provenientes de Grecia, dieron lugar a celebraciones de carácter religioso en Roma, luego de que ingresaran a la zona junto a la cultura vitivinícola hacia el 200 a. c.  . En ellas se le pedía al Dios del vino por las cosechas de las vides. Dichas celebraciones se denominaron Fiestas Bacanales, en ellas el vino y las comidas típicas inundaban la ciudad.

Un hecho para destacar es que durante las mismas los jóvenes que alcanzaban la mayoría de edad se sometían a un ritual que significaba el traspaso de la niñez a la adultez. En su proceso, luego de ofrendar sus amuletos en el templo de Hércules, se vestían con la toga viril, signo de su evolución.

Es un buen leit motiv para pensar en una celebración en la que disponernos a degustar diferentes variedades de vino, y la excusa perfecta para  preparar exquisitas comidas que acompañen los distintos vinos conjugándose en un sabor de gozoso equilibrio. Un detalle no menor a tener en cuenta, es que los vinos tanto en Roma como en Grecia, en un principio se bebían diluidos en agua.

Creo que es una buena oportunidad para agregar una celebración más a nuestro calendario y juntarnos con familiares y amigos. Y por qué no, llevar libros sobre mitología griega para su lectura y así conocer en profundidad esta historia mitológica, que es en parte, la que nos permite hoy gozar de este elixir. Así estaremos de alguna manera emulando esos bacanales donde se homenajeaba al Dios del vino. Y por qué no si hay algún niño que esté entrando en la adultez jugar a esbozar el antiguo ritual.

Por otra parte, será la ocasión que nos dé pie para investigar sobre los primeras variedades de vino que se conocieron en la antigua Roma.

Espero, con esta acotada reseña haber generado una chispa de motivación que encienda la llama que los lleve a descubrir el origen del mundo del vino, de una manera distinta. Desde la mitología más precisamente, y, asimismo, a conocer más sobre su elaboración y origen.