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AmantesDeVinos

Consejos para Conservar un Vino en Casa

La guarda es una de las costumbres más antiguas y difundidas de la cultura del vino. Luego de conservarlos durante meses y años en botella, la evolución de un blanco o tinto (siempre que haya sido elaborado para guarda) deriva en un producto más integrado, complejo, profundo y elegante, en una bebida mucho más única.

A esto se suma que, para un amante del vino, hay pocas cosas que se puedan comparar con la sensación que provoca haber atesorado una etiqueta y compartirla con una persona especial en el momento indicado. Eso es, justamente, lo que hace que todo el proceso valga la pena. Es por esto que lo único que no puede pasar luego de haber cuidado durante años de una botella es descorcharla y que esté en mal estado por una guarda equivocada, que bien podría haberse evitado con mínimos cuidados y tomando en cuenta ciertos recaudos.

La guarda de vinos en la propia casa no es una tarea imposible, ni tampoco requiere grandes conocimientos. Sólo se necesitan paciencia, ingenio, ganas y tener en cuenta los siguientes tips que van a facilitar la elección y acondicionamiento de la cava hogareña:

Para elegir el lugar, hay que tener en claro cuáles son los factores que pueden afectar las propiedades de los vinos: temperaturas muy altas o bajas y sus bruscas variaciones, una excesiva humedad, demasiada luz y cualquier tipo de vibración, incluidas las que provengan de la calle por el tránsito, trenes y subtes.
-Antes de decidirse por un lugar, hay que pensar de cuánto espacio se dispone. Para hacer un cálculo estimativo, se debe tener en cuenta que en un metro cuadrado pueden descansar cómodas hasta 60 botellas.

El peor sitio de la casa para guardar las botellas sin dudas es la cocina. Los cambios abruptos de temperatura que se dan por el prendido y apagado de hornos y hornallas la transforman en el último lugar a elegir.

-Otro de los ambientes altamente perjudiciales para los vinos es el lavadero, ya que allí nunca faltan dos grandes amenazas: los productos de limpieza con aromas fuertes y el movimiento que genera el funcionamiento del lavarropas.
-Los placares de las habitaciones suelen ser buenos sitios de descanso para las botellas, ya que tienen poco movimiento y su interior es oscuro. En este caso, se debe abrir y cerrar las puertas lo menos posible y evitar guardar prendas muy perfumadas junto a los vinos.

-Tanto dentro de los placares como en otros muebles donde se pretenda guardar es importante revisar el espesor de los estantes (es aconsejable que tengan entre 3 y 3,8 centímetros); y una vez comprobado esto, lo ideal es hacer un tratamiento antihongos a toda la superficie.

-Con respecto al entorno, la temperatura y la humedad deben permanecer lo más estables posible. Por ende, las botellas nunca deben estar cerca de un aire acondicionado, estufa o calefacción.

Otra enemiga de los tintos y blancos es la luz tanto solar como eléctrica, por lo que no deben estar expuestos a ella directamente. En tal caso, no durarían ni dos meses en buenas condiciones por lo que hay que disponer las luminarias con sus respectivas lámparas hacia arriba para que la luz no impacte directamente sobre las botellas.

Por Liz Valotta