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AmantesDeVinos

¿Conocen a la cepa blanca clásica, llamada Chardonnay?

analisis del chardonnay

Un grupo no menor de investigadores y cosecheros la presentan como la cepa más noble del mundo y dentro de las variedades de uva blanca, sostienen que fue la primera en reconocer un papel destacado a la hora de presentar vinos de alta calidad. La uva chardonnay se ha extendido por todo el mundo y es al día de hoy un cultivo casi obligado para cualquier bodega que se precie de tal.

Pensar en ésta cepa, nos invita a recaer en la producción de vinos de alta complejidad y con gran diversidad de matices; algunos untuosos y de altísima graduación alcohólica, y otros tan finos y delicados como el propio champagne. Lo que la caracterizará sin excepción en todos los grandes vinos blancos es su tacto graso y una leve nota entre ahumada y herbácea.

Sus características genéticas presentan a la Chardonnay como una cepa vigorosa de porte semi erguido. Proviene de una vid con enorme estilo, poseedora de hojas medianas con forma pentagonal y senos laterales casi inexistentes. Desde su origen, contiene un alto contenido de azúcar.

Estamos en presencia de una uva versátil, que se adapta muy bien a los suelos calcáreos, especiales para la producción del más fino champagne. Al mismo tiempo, en suelos arcillocalcáreos, se consigue gran distinción y complejidad en una amplia gama de vinos blancos.

Si se cultiva en zonas frías, su gran extracto recompensa el posible exceso de acidez. En zonas cálidas, la pérdida de acidez por una mayor maduración no es tan acusada como en otras variedades. Sin embargo, es una uva que exige grandes cuidados para poder desarrollar todo su potencial, por lo que su desarrollo necesita una fuerte profesionalización del proceso productivo. Hablamos no sólo de un fortalecimiento de los recursos humanos, también es imprescindible la utilización de tecnología de punta.

La chardonnay es una uva precoz, razón por la cual es extremadamente sensible a las heladas tempranas. El tipo de suelo es una elección crucial y al mismo tiempo el proceso de poda de la planta cobra gran importancia dada su rapidez en la maduración. En este sentido, una vendimia tardía hará que el vino pierda su nobleza y se haga más pesado reconociendo un exceso de cuerpo; al mismo tiempo aparecerán en el aroma ciertos rasgos quemados un tanto desagradables. Si ocurre lo contrario – se apresura la vendimia-  el vino será agradable y fresco, pero quedará corto de aromas y apenas dejará ver su carácter.

Los enólogos la definen a la chardonnay como una cepa portadora de gran armonía y equilibrio que recuerda el aroma de los frutos maduros, eventualmente la manzana. Al mismo tiempo, saben que con más edad refleja sabores a mantequilla o propios del mismo nogal.

Una vez producido el vino y debidamente estacionado, podemos decir que posee un bello color dorado aportado por la madera con leves reflejos verdosos; el aroma tiene una fuerte impronta de  manzana madura con notas ahumadas y tostadas; y el paladar es graso con un agradable tono ácido combinado con notas tostadas y resinosas.

Por último, solo resta agregar que la sola inclusión del nombre de la cepa a la etiqueta del vino ya es un signo de distinción.