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AmantesDeVinos

¿Cómo y cuando llegó el vino a Mendoza?

produccion vitivinicola en mendoza

Mendoza, en Argentina, es una región productora de vinos por excelencia. En la actualidad, hablar de vinos es hablar de Mendoza y viceversa, por tal motivo, les contamos cómo y cuando comienza a producirse esta suerte de simbiosis entre la bebida y la región.

En el año 1561, Pedro del Castillo y Juan Jufré –dos personalidades destacadas en la fundación de la capital mendocina- comienzan a cultivar la vid en la región (en esta primera etapa sólo en la ciudad de Mendoza).

En el año 1598, 37 años después de la primer y entusiasta experiencia, comenzaron a aparecer algunos vinos mendocinos en la ciudad de Buenos Aires. Esto explica un franco y rápido crecimiento de una rama de la economía que hoy, forma parte de la propia identidad de la región. Además al poco tiempo –ya entrado el siglo siguiente, en el año 1739- las primeras experiencias de producción se habían ido transformando, la provincia ya contaba con unas 120 viñas y se trabajaba en algo más de 70 hectáreas, que un siglo más tarde y luego del auge de la industria serían unas 3.000.

Para aquella época era predominante el cultivo de vides criollas pero algunos productores daban el visto bueno a la introducción y el manejo de nuevas variedades. La producción vitivinícola iba echando raíces en la zona y por eso, los productores y la sociedad en su conjunto buscaban impulsar el crecimiento de la superficie explotada reconociendo de esa manera un paulatino aumento en la cantidad, la calidad y por supuesto la variedad de los vinos. Por citar algún ejemplo, llegaron desde Francia –zona históricamente reconocida como productora de vinos finos- el Cabernet Suavignon y el Pinot Noir, entre otros.

El crecimiento se fue dando y la diversificación lo hizo al mismo tiempo; para el año 1900 en Mendoza ya se cultivaban unas 15.500 hectáreas de uvas provenientes de Francia y el número de hectáreas destinadas a producir videos criollas ascendía a 5.800, modificando en ese tiempo por completo la fisonomía de los viñedos de la región.

Hay algunos factores que vendría bien exponer antes de finalizar, más que nada para comprender un poco mejor acerca del fuerte arraigo cultural e identitario de la vid y el vino en los poblados de la región. Había en ese entonces –al tiempo que se comenzaba a producir la vid-  una ola migratoria que permitió un rápido crecimiento demográfico y económico en toda Mendoza. Desde luego que, esta ola migratoria estuvo encabezada por europeos, y  -no menos importante aún- la producción de vino fue crucial en ese sentido. Algo que también reviste gran importancia, es la conformación de las vías férreas allá por el año 1885. La utilización de los trenes para la producción vitivinícola fue realmente transformadora y permitió que, de la mano de esta bebida exquisita y milenaria, crezca a paso firme la hermosa región mendocina.

 

Foto: Wikipedia.org