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Algunas certezas sobre el vino

Algunas certezas sobre el vino

Algunas certezas sobre el vino

Algunas certezas sobre el vino. Datos sobre el vino.

 

La enología está en auge, son cada vez más las personas interesadas en aprender a disfrutar de un buen vino, aún como simples aficionados. Es cada vez más normal en cualquier reunión social que las personas sepan de variedades, de bouquets, de cosechas, de bodegas. Lo que no significa que al acercarse al mundo de los vinos, no surjan unas cuantas dudas.

En ocasiones, algunas cuestiones por parecer simples o básicas no se preguntan, porque parecerían obvias, y así perdura el desconocimiento. Para introducirte en el universo enológico, despeja esas dudas con algunas certezas.

Muchas personas creen que el vino rosado está elaborado con uvas de ese color, pero en realidad están hechos con uvas tintas, que durante la maceración le ofrecen a la bebida ese tono rosa tan particular. Cuando el enólogo está conforme con el color rosado que logró el mosto, separa el líquido de las pieles de la uva y continúa la vinificación como si fuera un vino blanco. Este particular proceso, produce el vino rosado.

Por moderado, se entiende un consumo de hasta dos copas diarias. No más de ello.

Hay consumidores convencidos que vale la pena comprar un vino para dejarlo descansar en casa, asegurando que así mejora. Eso no necesariamente es así, dependerá del vino en cuestión. Los tintos que tienen una estructura adecuada, cierta concentración y paso por madera, mejoran si se estiban en buenas condiciones en el propio hogar, algunos blancos también. Las condiciones de guarda deben ser las ideales: en donde las temperaturas no sean muy altas o bajas, sin humedad, ni exceso de luz.

El Cabernet Sauvignon es llamado “el rey de los tintos”, muchos no saben por qué. Se debe a su estructura tan señorial y su cuerpo tan estructurado, por haberse adaptado fácilmente a los distintos terruños del mundo, por la variedad de vinos de alta calidad que pueden elaborarse a partir de sus uvas y por ser una de las cepas más consumidas a nivel mundial.

Francia es el principal país productor de vinos, con nada menos que 46 millones de hectolitros. Sigue Italia (44), España (37), EE.UU. (22) y Argentina con más de 22 millones de hectolitros. En cambio, los principales consumidores fueron China y EE.UU. También Francia (52), Italia (51), Portugal (49), Suiza (48) y Dinamarca (38). Argentina con 35 litros per cápita al año, es el principal consumidor latinoamericano.

Los argentinos tienen su preferido: el malbec, una cepa que muchos consideran autóctona por lo bien que se ha adaptado a las zonas vitivinícolas del país. Sin embargo, proviene del noroeste de Francia, de la comarca de Cahors.

Hasta fines del siglo XIX, muchos vinos franceses en su composición, tenían una parte de malbec, pero luego llegó la filoxera, una plaga que devastó gran parte de los viñedos de Europa y modificó la elaboración. Llegó a la Argentina en 1850, luego de pasar por Chile y Perú, siendo donde mejor se adaptó y ofreció los mejores frutos.

El movimiento de girar la copa antes de olfatear el bouquet aromático, tiene una razón de ser y es que en movimiento, al estar el vino adherido a las paredes de la copa, los aromas se sueltan se aprecian mejor.

Una última duda a despejar: cuánto tiempo se puede mantener un vino una vez abierto. Un vino joven, una vez descorchado, conserva sus propiedades alrededor de cinco o seis días. Pero si se trata de un vino de guarda, no más de cuatro días.